DESDE
MI ESCAPARATE...
Zarpazo
que me devuelves la vida,
Como
el de un gato herido o,
Un
tigre dormido... y así, comienzo a sentir;
Comienzo
a sentir como la misma historia de siempre se repite.
¿Dónde
estoy? ¿Quién soy?
Preguntas
tan humanas y simples,
Que
resultan complejas de responder.
Seguramente,
ahora Einstein estará dando cabezazos al aire.
¿Abro
los ojos? ¡NO! por favor.
¿Ya?
ESPERA un poco.
JODER,
¿Por qué? Pregunto impaciente;
Aun
es pronto.
¿Ya?
¡SÍ!, ya puedes.
Abro
mis ojos de búho,
Inmensas
son las ganas de ver e
Inmensas
son las ganas de comprender.
Pero
en mi mente solo desfilan las dudas.
¿Me
ayudas a entender? Por supuesto.
Tus
ojos son la llave de tu mundo y de tu realidad,
Debes
permitirme que los cuide con mimo todos los días,
Haré
que desaparezca toda la suciedad que los inunda,
Incluso
antes de que ni tan siquiera puedas imaginar que la luz penetra en ellos.
Así,
desde tu escaparate podrás ver con claridad,
Verás
el mínimo rayo de luz en la más tenebrosa oscuridad;
Podrás engañar
y jugar con la realidad, sintiéndola tuya;
Haciendo
y deshaciendo a tu antojo, como si de un guerrero de la luz se tratase (Gracias
Coelho).
En
definitiva, podrás decir que:
Yo
jugaré con mi mundo antes de que la jodida realidad donde habita juegue
conmigo.



